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Gestos y palabras para la convivencia

El pasado 22 de junio, el equipo de laboratorio de acuerdos, recibieron a los empleados de la Dirección General,  con una invitación puntual “Comunicarnos mejor, Saludar, Agradecer y Sonreir. Por ello quieren compartir con los empleados de Confiar, los 13 acuerdos de comunicación que si son puestos en práctica, nos ayudarán a mantener una mejor convivencia.

Acordar, conciliar, negociar, consensuar…verbos simples que redundan sobre la idea de la común-acción, de la convivencia y la vida en sociedad. La común(ic)acción refiere a la gestión de las relaciones, al intercambio de sentido y al tráfico de códigos en el que emitimos información a cada instante, así como interpretamos todo cuanto nos rodea. No es simple cuestión de palabras, signos, oralidades y escritura.

 

MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS.

 

Se dice que detrás de las palabras está el cimiento sobre el cual se construyen las relaciones humanas… somos sujetos que hablamos, leemos y escribimos (capacidades que aprendemos a temprana edad), somos seres multisensoriales donde nuestro lenguaje genuino y 'primitivo' da cuenta de nuestras emociones. Podemos, contradecir o sustituir a través de los gestos, el tono de la voz, la postura y las manos.

 

Al medir los niveles de comunicación, los Gestos se llevan más del 50% de la composición de un mensaje. No en vano, logramos comunicarnos a través de señas, con nuestro rostro, con las manos y los movimientos de nuestro cuerpo, naturalmente aún sin escuchar de qué hablan, leemos situaciones desprevenidamente en las personas que nos rodean y logramos identificar si hay malestar o interés.  Los ojos también expresan emociones y popularmente se dice que son 'la Ventana del alma”. La Mirada regula el acto comunicativo; ella expresa nuestros sentimientos y también nos ayuda a obtener información de los diferentes entornos además nos ayuda a conectar e indicar el nivel de interés que un interlocutor tiene sobre las conversaciones, es por ello que el comportamiento visual es la forma más sutil del lenguaje corporal.

 

Estos y otros elementos nos permiten relacionarnos, por ello es importante tener presente que interpretamos el mundo de acuerdo a nuestras experiencias, cultura, formación y entorno y que nuestro estado de ánimo puede variar según nuestras vivencias cotidianas, éstos pueden ser tristes, dolorosos, alegres y felices, sentimientos que hacen parte de nuestra naturaleza como personas; por eso al comunicarnos expresamos lo que somos y sentimos.

 

Generar experiencias agradables en los diferentes entornos como los laborales, familiares y personales, se puede lograr a través de la empatía, que en palabras muy sencillas significa ponerse en el lugar de otra persona; la empatía es la capacidad de comprender a esos otros seres con los que compartimos espacios y momentos de nuestra vida.

¿Y cómo se expresa la empatía? ¡La comunicación es la clave!

 

  1. Cuando saludamos y nos despedimos. Así demostramos que nos importan las otras personas.

  2. Cuando damos las gracias ante cualquier favor o gesto favorable que tengan con nosotros.

  3. Cuando prestamos atención a los demás

  4. Cuando necesitamos algo y lo pedimos con amabilidad; incluso, cuando se trata de una orden válida.

  5. Cuando nos disponemos corporalmente para escuchar a los demás, miramos a los ojos, nos sentamos de frente a esa persona, escuchamos con atención y respondemos con amabilidad.

  6. Cuando llamamos a las personas por su nombre y usamos sobrenombres (siempre que estén avalados por la persona) u otras formas sólo en relaciones de confianza.

  7. Cuando acudimos a formas respetuosas de llamar al otro. A veces funciona decir “don” o “doña”, para otras personas no es tan cómodo escucharlo. Si tenemos dudas, preguntar es una buena opción.

  8. Cuando usamos un lenguaje acorde a la situación en la que estamos, evitando utilizar palabras soeces o un tono que pueda resultar molesto o incomprensible. (el llamado tonito)

  9. Cuando tenemos alguna situación pendiente por resolver con una persona, es importante hacérselo saber, por lo general es el último en enterarse de que sus acciones no nos hacen sentir bien o que simplemente se deben ajustar brechas en la comunicación para que la relación fluya mejor.

  10. Cuando en vez de reaccionar, respondemos, en ocasiones no nos agrada escuchar lo que nuestro interlocutor tiene para expresarnos, en ese momento sentimos que nuestro corazón se acelera y por ende nuestra respiración, para ello es fundamental centrarnos en nuestra respiración y hacerlo profunda y pausadamente, esto logra estabilizar nuestro sistema nervioso y nos ayuda a dar una respuesta asertiva.

  11.  Evitemos las charlas pesadas, éstas deterioran las relaciones y no son generadoras de bienestar.

12. Ponte en el lugar de la otra persona, pueden existir motivos personales que impacten nuestra alegría y no siempre estamos de humor.

13. Cada experiencia tiene un aprendizaje, extrae el mensaje fundamental, rescata lo mejor de ello para tu vida y recuerda que una cara amable genera mucha más confianza.

 

 

Además, en los ambientes laborales, actualmente es muy común la escritura, debido al uso del correo electrónico y los dispositivos móviles. ¿Es posible trasladar la empatía a este escenario? ¡Claro que sí! Con el paso del tiempo se han desarrollado algunos códigos que son muy fáciles de aplicar.

 

Por ejemplo:

 

  1. Es agradable leer un texto bien redactado y principalmente que éste inspire respeto y cordialidad por el destinatario. Lo primero es iniciar con un saludo cordial y dedicar el tiempo necesario para escribir un mensaje asertivo y comprensible para la persona que lo recibe. En la redacción de un texto la buena ortografía y la utilización de los signos de puntuación adecuadamente, permiten que el mensaje tenga mayor comprensión.

  2. También es importante que la lectura genere tranquilidad, por eso no se recomiendan las letras rojas o las mayúsculas sostenidas; para hacer énfasis, puedes subrayar, usar las negritas o el resaltador.

  3. También es importante despedirnos con cordialidad. Existen fórmulas básicas, como “Atentamente”, “Quedo atento” (o atenta), “Espero tu respuesta”… y muchos más que seguro van a estar acordes a tu estilo o personalidad.

  4. Y por último, no se te olvide… ¡firmar!

 

 

Como equipo de Laboratorio de acuerdos escuchar es una de las más importantes virtudes para lograr acuerdos efectivos. Convivimos y nos relacionamos interna y externamente a través de la comunicación, por ello cuidar de nuestro tono de voz, hablar pausado y vocalizar adecuadamente, permiten una conversación agradable y comprensible.

 

En el laboratorio de acuerdos generamos espacios de confianza integrando factores verbales y no verbales que componen la comunicación.

 

Y ahora que ya sabes la importancia de la comunicación, que tal si tus gestos y palabras siguen aportando a una sana convivencia. 

Equipo de Laboratorio de Acuerdos.

Basado en la lectura “el poder de lo que No-Se-Dice de Juan Guillermo Botero.

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Esta es una iniciativa de Gestión Humana avalada por el Comité Paritario de Seguridad y Salud en el Trabajo, que busca promover la salud integral en los empleados y los hábitos de vida saludable para nuestro Bienvivir.